Oír, ver y callar
Publicado por Iñaki a las 19:04
Lunes 13 de abril de 2009
A una persona inteligente podemos disculparle la cualidad de testaruda porque a la postre cometerá más aciertos que errores; a una persona ignorante, en cambio, le hará bien ser cauta y flexible. Sin embargo, si juntamos los atributos de ignorante y testarudo en un mismo individuo, el cóctel se torna infumable. Vean:

Tras esto, conviene recordar la frase merecedora del 7º pin de Ciencia en el XXI.
(Vía: haha.nu)




13/04/2009 a las 22:05
Por outro lado, se a pessoa é inteligente, flexível e humilde, ela se torna um mestre e cresce cada vez mais.
Espero que entendas o português.
Bom artigo.
13/04/2009 a las 22:46
“Sí, tenía razón, pero ya me dirá usted si el crío no se merece dos hostias por empollón y repelente”
¡Toma ya!
14/04/2009 a las 11:30
Increible. Ya me parecia grande cuando pensaba simplemente que estaba equivocado y no lo sabía.
Pero no! Aún mejor! Sabe que está equivocado y aun le critica al chaval!!! Qué grandes son los profesores a veces, me vienen un par a la memoria ahora mismo…
16/04/2009 a las 17:56
Los yanquis no dejan de sorprenderme. Hasta que punto son memos. Doy por hecho que eso pasó en Yankeeland.