Estudiando el sistema ‘gato-tostada’

Los principios físicos que determinan la caída en pie del gato prevalecen sobre la Ley de Murphy que determina la caída de la tostada con la mermelada hacia abajo

JOEL PEREZ PERRI
Laboratorio de Estudios Físicos y Metafísicos

Resumen

En este trabajo hemos comprobado empíricamente que la conservación del momenta angular, que determina la caída de los gatos de pie, representa un principio más poderoso que la Ley de Murphy, que determina la caída de la tostada con la mermelada hacia abajo. Para esto fijamos tostadas de diferentes pesos y tamaños a la espalda de distintos tipos de gatos, atándolas o pegándolas, y tras untar entre una a tres cucharadas de mermelada a la cara exterior de las tostadas se dejó caer al sistema de diferentes alturas que iban desde 1,3 a 3,5 m. En el 99,16% de las 476 experiencias que se realizaron los gatos cayeron de pie sin ningún tipo de dificultad. De la evolución del sistema, que ha respondido a los principios físicos y no a la Ley de Murphy relacionada, pueden extraerse como conclusión, por un lado, la supremacía de aquellos principios sobre esta ley y, por otro, la falta de carácter de la misma como ley universal, en la cual se ha descubierto un límite de validez. Se propone entonces la reformulación de la ley “las tostadas siempre caen con la mermelada hacia abajo” a “las tostadas siempre caen con la mermelada hacia abajo excepto cuando se fijan a la espalda de un gato”. Creemos que este trabajo es de suma importancia ya que relaciona por vez primera la física clásica con las Leyes de Murphy, dos campos completamente aislados hasta el presente.

Fragmento extraído del libro Demoliendo Papers, La trastienda de las publicaciones científicas, de Diego Golombek. Es una colección de papers científicos en clave de humor sobre los asuntos más disparatados que os podáis imaginar, en lo que supone un sano ejercicio de autocrítica.

Alguien por ahí ha hecho una copia privada en PDF ;-) (la contraseña es “demostracion”).

Sonata para violín No.1 de Bach

Hoy vamos a escuchar la primera Sonata para Violín BWV 1001 en sol menor de Bach. La interpretación al violín corre a cargo de Yehudi Menuhin.

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Johann Sebastian Bach para la mayoría no necesitará presentación. Alemán del periodo Barroco, es considerado por muchos (entre los que sin duda me incluyo) uno de los más grandes músicos de la Historia de Occidente. Fue un incansable trabajador y un compositor sumamente prolífico en todos los sentidos de la palabra: la anécdota que nunca se olvida es que tuvo 20 hijos, pero si observáis el catálogo de sus obras, veréis que su descendencia musical no es menor. Bach escribió (coged aire):

224 cantatas, 10 misas, 7 motetes, 2 pasiones completas, 3 oratorios, 188 corales, 4 lieder, 1 quodlibet, 58 cantos espirituales, 7 canon para diversos instrumentos, 2 sinfonías orquestales, 4 suites orquestales, 24 conciertos para teclado, violín, flauta solistas y orquesta, 16 sonatas para violín, flauta y viola da gamba solistas y teclado o bajo continuo, 17 suites y partitas para violín, laúd, violonchelo y flauta a solo, 1 fuga para laúd, 2 obras teóricas especulativas para diversos instrumentos, 9 sonatas en trío para órgano, 26 preludios, tocatas, fantasías y fugas para órgano, 10 fugas, fantasías y preludios sueltos para órgano, 1 ejercicio para pedal para órgano, 1 pasacalle y fuga para órgano, 1 canzone, allabreve, aria y pastoral para órgano, 6 conciertos para órgano solo, corales para órgano, 3 partitas-corales para órgano, 1 variación canónica para órgano, 30 invenciones y sinfonías para clavecín, 4 dúos para clavecín, 27 suites y partitas para clavecín, 3 minuetti para clavecín, 56 preludios, fantasías y fuga o fughettas para clavecín, 34 tocatta, preludios y fugas sueltas para clavecín, 4 sonatas para clavecín, 18 conciertos para clavecín solo, 3 arias con variaciones, 2 caprichos para clavecín, 1 applicatio para clavecín…

Esto es, un total de 525 obras vocales y 494 instrumentales. Para que os hagáis una idea, os dejo esta oferta de una edición digital de música de Bach, según la cual su obra completa dura más de 175 horas repartidas en 172 CDs lo que equivaldría a ¡más de una semana ininterrumpida escuchando su música!

El valor del legado de Bach es incalculable en muchísimos aspectos, necesitaría escribir un post tan largo como la obra misma del maestro para hablaros de su contribución a la música. Pero quizás la primera palabra que nos viene a la mente cuando pensamos en Bach es contrapunto. Esta técnica de escritura musical se basa en la composición de varias líneas melódicas simultáneas y de relevancia parecida que se complementan entre sí, frente a la música homofónica (varias líneas melódicas paralelas que funcionan como una sola) o la melodía acompañada (donde una sola línea melódica predomina, generalmente en la voz superior, y los demás sonidos, sin valor melódico, se limitan a acompañarla). La cuestión es bastante más compleja que lo expuesto aquí, pero creo que lo resume. Os dejo también una analogía gráfica que puede aclarar los conceptos.

Si os fijáis en la fuga que os dejo hoy (segunda pista) y tratáis de escuchar las voces (los sonidos) más graves, observaréis que también dibujan melodías interesantes. Además todas las voces repiten incesantemente los mismos modelos, se imitan unas a otras, se complementan rítmicamente, hablan entre sí… La música de Bach es una catedral: un mosaico de arcos, pórticos y columnas que se sustentan entre sí y se elevan los unos sobre los otros en un equilibrio exquisito. Es un bosque lleno de ramificaciones perfectas. La de Bach, es una música que crece, una música que se construye, una música orgánica que trepa como una hiedra o como un caleidoscopio. Es una música que muere y resucita en cada compás, y como el mar, como la misma naturaleza, nunca se agota. Sus clímax se producen por acumulación, su altura surge de la yuxtaposición de todos sus elementos. Es una música viva que sólo existe en el momento en que se produce…

Sé que todo esto suena muy abstracto, poco “analizable”. Pero en parte quiero transmitiros la pasión que me inspira Bach, el compositor por excelencia de la música “racional”. Esta aparente contradicción es la que hace que su música pueda escucharse incansablemente como si se oyese por primera vez. Gracias a ello, dentro de 50 años o 50 siglos, Johann Sebastian seguirá siendo un clásico que despertará el interés de sus oyentes.

Cine y ciencia

El cine, en general, no ha sido nunca muy riguroso con los aspectos científicos que aparecen en numerosas películas. El famoso género de la “ciencia ficción” a menudo es más “ficción” que “ciencia”. Algunas meteduras de pata son históricas, como aquella que hizo que Carl Sagan se echara las manos a la cabeza (la utilización del “pársec” como medida de tiempo en una de las pelis de la saga Star Wars); incluso hay blogs dedicados exclusivamente a desentrañarlas, como Física en la Ciencia Ficción.

En cualquier caso, casi todas —por no decir todas— estas incorrecciones pasan desapercibidas para la mayoría de los espectadores. Y siendo el cine uno de los medios de transmisión cultural más importante hoy por hoy, me parece grave que ocurran estas cosas. A este respecto, leo en Público lo siguiente:

Algunos están decididos a cambiar este panorama y dotar al cine de mayor rigor científico. Tras descubrir la diabetes de su hija y su propio desconocimiento de esta dolencia, la pareja de director y productora, Jerry y Janet Zucker, ha lanzado Science and Entertainment Exchange (Intercambio entre Ciencia y Cine).

[…] La red promoverá la difusión precisa de la ciencia en el cine, la televisión y los videojuegos.

Ya iba haciendo falta una iniciativa de este tipo. Ahora a ver si se ponen todos un poquito las pilas.

Una vida por 150 pesetas

Esta historia ya la había oído contada por mi abuelo, y también por mi madre. Me la ha recordado un artículo publicado el pasado viernes 27 de Noviembre en el Diario de Navarra, y cuyo autor es Sergio Sierra Sangüesa, vicesecretario general de las Juventudes Socialistas de Navarra, y por mi parte, ex-compañero de clase y amigo.

Ocurrió en Ribaforada, un pequeño pueblo de la Ribera navarra donde nació mi madre. Fue ya hace 72 años, pero permanecerá en la memoria de sus habitantes por muchos más.

El día del alzamiento nacional, en 1936, en Ribaforada, al igual que en toda España, se produjeron decenas de detenciones de hombres y no tan hombres del bando republicano, todos ellos destinados a morir fusilados. Sin embargo, no todos corrieron la misma suerte: hubo uno que se salvó porque alguien intercedió por él. Fue el párroco del pueblo quien ordenó que aquel hombre no debía morir porque, casualidades de la vida, le debía al cura 150 pesetas. No lo salvó «la gracia de Dios», sino una deuda terrenal.

Hoy, 72 años después, la Iglesia Católica española insiste en que hay que liberarse de los «lastres del pasado» y olvidar, para no «reabrir viejas heridas». Que se lo digan al protagonista de nuestra historia, quien solía decir que su vida sólo valía 150 pesetas.