Una vida por 150 pesetas

Esta historia ya la había oído contada por mi abuelo, y también por mi madre. Me la ha recordado un artículo publicado el pasado viernes 27 de Noviembre en el Diario de Navarra, y cuyo autor es Sergio Sierra Sangüesa, vicesecretario general de las Juventudes Socialistas de Navarra, y por mi parte, ex-compañero de clase y amigo.

Ocurrió en Ribaforada, un pequeño pueblo de la Ribera navarra donde nació mi madre. Fue ya hace 72 años, pero permanecerá en la memoria de sus habitantes por muchos más.

El día del alzamiento nacional, en 1936, en Ribaforada, al igual que en toda España, se produjeron decenas de detenciones de hombres y no tan hombres del bando republicano, todos ellos destinados a morir fusilados. Sin embargo, no todos corrieron la misma suerte: hubo uno que se salvó porque alguien intercedió por él. Fue el párroco del pueblo quien ordenó que aquel hombre no debía morir porque, casualidades de la vida, le debía al cura 150 pesetas. No lo salvó «la gracia de Dios», sino una deuda terrenal.

Hoy, 72 años después, la Iglesia Católica española insiste en que hay que liberarse de los «lastres del pasado» y olvidar, para no «reabrir viejas heridas». Que se lo digan al protagonista de nuestra historia, quien solía decir que su vida sólo valía 150 pesetas.

Citas célebres de clérigos humoristas (3)

Os dejo algunos fragmentos del monólogo elaborado recientemente por nuestros amigos, los clérigos humoristas. El título es ¿A quién hay que follarse para seguir en la fiesta? y su portada:

Ahí van las mejores frases que he seleccionado para vosotros:

“El crucifijo es un signo de garantía de la libertad frente al totalitarismo”.

Juan Antonio Martínez Camino, portavoz y secretario general de la Conferencia Epicopal Española en Cristo fue el primer hippy de la humanidad, ¿no se nos nota?.

El crucifijo es “uno de los símbolos fundamentales que reúne en sí el dolor de la humanidad (…) La identidad propia de un pueblo, de una cultura, es belleza y es riqueza

Gianfranco Ravasi, presidente del Consejo Pontificio de la Cultura en El crucifijo no es un símbolo cristiano es, es… esto….

El crucifijo es “un símbolo omnipresente en la historia y la cultura que han configurado el Occidente en el que vivimos y los valores que sostienen la democracia (…). “No se puede pensar razonablemente que el crucifijo expuesto en el aula escolar sea un simple objeto de culto; es también un símbolo idóneo para expresar el elevado fundamento de los valores civiles que delinean la sana laicidad en el actual ordenamiento jurídico español.

Braulio Rodríguez, arzobispo de Valladolid en ¡El crucifijo es un símbolo del laicismo!, y el símbolo del cristianismo es, es… esto….

“A veces es necesario saber olvidar”.

Antonio María Rouco, cardenal arzobispo de Madrid, en ¿Franco? ¿pero eso no es cuando dices “es un tío muy franco: no miente nunca”?. O Si nosotros pudimos perdonar a Lenon, ¿qué os cuesta olvidar un genocidio?.

La demostración del Teorema de Pitágoras

Se trata de una demostración sencilla y elegante ideada por Einstein con tan sólo 11 años. Lo vio Pseudópodo en el libro Fractals, Chaos, Power Laws, de Manfred Schroeder, y lo explica de manera magnífica en su blog, así que no cambiaré ni una coma:

Esta es la demostración más sencilla y elegante que existe (y que puede existir, creo yo) del Teorema de Pitágoras.

En el triángulo original, de lados a,b,c, trazamos una altura. Se forman así dos nuevos triángulos rectángulos. El de la izquierda tiene por hipotenusa a; llamaremos a su área Sa; el de la derecha tiene por hipotenusa b, y su área será Sb. El triángulo original, con hipotenusa c, tendrá un área Sc.

Estos tres triángulos son semejantes porque tienen ángulos iguales. En el plano euclídeo, el área de cualquier figura geométrica es proporcional al cuadrado de su dimensión lineal. Podemos escribir por tanto que:

Sa = k·a2
Sb = k·b2
Sc = k·c2

donde k es una constante igual en las tres ecuaciones (ya que los triángulos, al ser semejantes, son la misma figura geométrica).

Además, es obvio que

Sc = Sa + Sb

Sustituyendo aquí las ecuaciones anteriores,

c2 = a2 + b2

Limpio, claro e indoloro. ;-)

España es hemofílica perdida

Si todo marcha bien, en 30 o 40 años cerramos la Transición. Tampoco es plan de andarse ahora con prisas, entiéndame usted, no vaya a ser que la liemos por el camino y acabemos reabriendo viejas heridas. Porque España, ya se habrá dado cuenta, es hemofílica perdida.

(José A. Pérez, autor de Mi Mesa Cojea en su primer artículo para Público)

Considerar

La palabra considerar proviene del latín. Está compuesta por “con-” prefijo que significa “junto” y “sidera”, raíz latina que servía para designar los astros. Por ello el significado original de la palabra podría ser “mirar juntos las estrellas” o más probablemente, “mirar junto con las estrellas”: ver algo en su escala adecuada. Algo que pueda parecernos muy grande o importante, visto junto a las estrellas, comparado con ellas, adquiere su proporción adecuada. Otra acepción posible es que, al mirar fijamente las estrellas, con los laterales del ojo somos capaces de ver luces que antes no nos resultaban perceptibles.

Una de las mejores anécdotas de las clases de Lengua de la Señorita Chari. Es curioso hasta qué punto se valoraba la astronomía en la Antigüedad que incluso “considerar”, una actividad tan básica del intelecto está relacionada con las estrellas.