The difference that matters: Paul Romer sobre ciencia y software libre

Me permito dejar por aquí un extracto de este artículo de Paul Romer que resume perfectamente el valor del modelo de software libre y cómo se parece al de la ciencia:

This technical engineering dimension is not the only one we should use to compare the proprietary and open models. There is an independent social dimension, where the metrics assess the interactions between people. Does it increase trust? Does it increase the importance that people attach to a reputation for integrity?

It is along this social dimension that open source unambiguously dominates the proprietary model. Moreover, at a time when trust and truth are in retreat, the social dimension is the one that matters. […]

Membership in an open source community is like membership in the community of science. There is a straightforward process for finding a true answer to any question. People disagree in public conversations. They must explain clearly and listen to those who response with equal clarity. Members of the community pay more attention to those who have been right in the past, and to those who enhance their reputation for integrity by admitting in public when they are wrong. They shun those who mislead. There is no court of final appeal. The only recourse is to the facts.

It’s a messy process but it works, the only one in all of human history that ever has. No other has ever achieved consensus at scale without recourse to coercion.

In science, anyone can experiment. In open source, anyone can access the facts of the code. Linus Torvalds may supervise a hierarchy that decides what goes into the Linux kernel, but anyone can see what’s there. Because the communities of science and open source accept facts as the ultimate source of truth and use the same public system for resolving disagreements about the facts, they foster the same norms of trust grounded in individual integrity.

El legado de Fisher y la crisis de la ciencia

En 2005, John Ioannidis, prestigioso profesor de medicina de la Universidad de Stanford, publicó uno de los artículos más citados e influyentes de la literatura científica: Why Most Published Research Findings are False (Por qué la mayor parte de los resultados de investigación son falsos). Posteriormente, se acuñó el término “crisis de replicabilidad” para referirse al hecho de que un gran número de estudios científicos (especialmente en ciencias sociales y medicina) no han podido ser replicados, algo fundamental en ciencia. Este problema ha saltado a la opinión pública en diversas ocasiones, como cuando en mayo de 2016 una encuesta de la revista Nature desvelaba que el 90% de los científicos reconocen que esta crisis existe.

Sigue leyendo El legado de Fisher y la crisis de la ciencia, mi última colaboración en el Cuaderno de Cultura Científica.

Derecho a la privacidad

Argumentar que no te preocupa el derecho a la privacidad porque no tienes nada que ocultar es equivalente a decir que no te preocupa la libertad de expresión porque no tienes nada que decir.

—Edward Snowden

El derecho a la privacidad es el derecho a ser imperfecto, a ser humano.

Tijmen Schep
Social Cooling – big data’s unintended side effect
How the reputation economy is creating data-driven conformity

simmer 4.1.0

The 4.1.0 release of simmer, the Discrete-Event Simulator for R, is on CRAN. As per request in the mailing list, now get_global() is able to work inside a generator function. Moreover, the new add_global() method attaches a global attribute to a simulator.

library(simmer)

env <- simmer()

hello_sayer <- trajectory() %>%
  log_("hello world!") %>%
  set_global("interarrival", 1, mod="+")

generator <- function() get_global(env, "interarrival")

env %>%
  add_global("interarrival", 1) %>%
  add_generator("dummy", hello_sayer, generator) %>%
  run(7) %>%
  get_global("interarrival")
## 1: dummy0: hello world!
## 3: dummy1: hello world!
## 6: dummy2: hello world!
## [1] 4

Compared to plain global variables, these ones are automatically managed and thus reinitialised if the environment is reset.

env %>%
  reset() %>%
  get_global("interarrival")
## [1] 1
env %>%
  run(7) %>%
  get_global("interarrival")
## 1: dummy0: hello world!
## 3: dummy1: hello world!
## 6: dummy2: hello world!
## [1] 4

There has been a small refactoring of some parts of the C++ core, which motivates the minor version bump, but this shouldn’t be noticeable to the users. Finally, several bug fixes and improvements complete this release. See below for a complete list.

New features:

  • New getter get_selected() retrieves names of selected resources via the select() activity (#172 addressing #171).
  • Source and resource getters have been vectorised to retrieve parameters from multiple entities (as part of #172).
  • Simplify C++ Simulator interface for adding processes and resources (#162). The responsibility of building the objects has been moved to the caller.
  • New add_global() method to attach global attributes to a simulation environment (#174 addressing #158).

Minor changes and fixes:

  • Remove 3.8.0 and 4.0.1 deprecations (#170 addressing #165).
  • Fix get_global() to work outside trajectories (#170 addressing #165).
  • Fix rollback() with an infinite amount (#173).
  • Fix and improve schedules and managers (as part of #174).
  • Fix reset() to avoid overwriting the simulation environment (#175).

#Naukas18: Física, maestro

El pasado 14-15 de septiembre de 2018 se celebró la octava edición de Naukas Bilbao, segunda consecutiva en un repleto Palacio Euskalduna, con la receta a la que estamos acostumbrados: ciencia, escepticismo, humor y espectáculo administrados en pequeñas píldoras de 10 minutos, como una constante más del universo. Este año, tuvimos el honor de contar con Pedro Miguel Etxenike, Francis Mojica y un mensaje sorpresa del astronauta y ministro Pedro Duque, además de muchos de los habituales, colaboraciones y nuevas incorporaciones.

No me dedicaré a hacer una crónica del evento —podéis ver todas las charlas en Kosmos de EITB (a la que hay que agradecer, un año más, su apoyo y su excelente cobertura del evento) o, con mayor resolución, en EITB a la carta—, pero sí me gustaría, por fin, confesar algo que se repite cada año y que los ponentes no suelen comentar en público: Naukas Bilbao da mucha pereza.

Puede sonar sorprendente, pero tened en cuenta que el evento no ha parado de crecer a lo largo de los años, así como la comunidad Naukas y la calidad de las ponencias. Te encuentras a mitad del verano, hace calor, tienes tus propios marrones en el trabajo y necesitas descansar, pero hay que preparar una charla y hay que ensayar, porque pronto llega septiembre y hay que viajar a Bilbao. Por si fuera poco, muchos habituales se han quedado fuera del programa porque no había tiempo para todos. En definitiva, la responsabilidad y la presión que siente el ponente de Naukas van en aumento curso tras curso.

Este año, además, teníamos la responsabilidad adicional, y el privilegio, de tener a nuestra disposición nada más y nada menos que la Orquesta Sinfónica de la UPV/EHU y 40 minutos de un programa muy apretado. El resultado es que no quieres ir a Bilbao. “El año que viene me escaqueo”, piensas, “o voy solo de oyente”. Pero luego llegas, todo va como la seda, la respuesta del público es excelente, compartes buenos momentos con mucha gente y vuelves a ver a buenos amigos. Al final, vuelves a casa en una nube y deseando volver al año siguiente. Esta, para mí al menos, es otra constante del universo Naukas.

Solo me queda darle las gracias a los padres de la criatura, Javier, Antonio y Miguel, así como a Juan Ignacio Pérez y a la gente de GUK por la gestión y organización; a EITB, de nuevo, por la cobertura del evento, y a Doru Artenie, director de la EHUorkestra, por su disposición y trabajo. Este fue el resultado: