Experimentación y evidencia: dos visiones opuestas

Anteriormente, hablábamos de estándares de evidencia científica y del problema filosófico de la inferencia inductiva; de cómo Ronald Fisher, hace un siglo, promovió métodos —como los contrastes de hipótesis— que evaden el problema, y adelantábamos que dichos métodos suponen una aproximación frecuentista a la realidad. A continuación abundaremos en el problema metodológico que plantean la medida y la estimación estadística de la (in)certidumbre, y que tiene su raíz en el concepto mismo de probabilidad. Esto da lugar a dos visiones opuestas aunque, como veremos, estrechamente relacionadas, lo que en estadística se denomina frecuentismo vs. bayesianismo.

Sigue leyendo Experimentación y evidencia: dos visiones opuestas, mi última colaboración en el Cuaderno de Cultura Científica.

Derecho a la privacidad

Argumentar que no te preocupa el derecho a la privacidad porque no tienes nada que ocultar es equivalente a decir que no te preocupa la libertad de expresión porque no tienes nada que decir.

—Edward Snowden

El derecho a la privacidad es el derecho a ser imperfecto, a ser humano.

Tijmen Schep
Social Cooling – big data’s unintended side effect
How the reputation economy is creating data-driven conformity

#Naukas18: Física, maestro

El pasado 14-15 de septiembre de 2018 se celebró la octava edición de Naukas Bilbao, segunda consecutiva en un repleto Palacio Euskalduna, con la receta a la que estamos acostumbrados: ciencia, escepticismo, humor y espectáculo administrados en pequeñas píldoras de 10 minutos, como una constante más del universo. Este año, tuvimos el honor de contar con Pedro Miguel Etxenike, Francis Mojica y un mensaje sorpresa del astronauta y ministro Pedro Duque, además de muchos de los habituales, colaboraciones y nuevas incorporaciones.

No me dedicaré a hacer una crónica del evento —podéis ver todas las charlas en Kosmos de EITB (a la que hay que agradecer, un año más, su apoyo y su excelente cobertura del evento) o, con mayor resolución, en EITB a la carta—, pero sí me gustaría, por fin, confesar algo que se repite cada año y que los ponentes no suelen comentar en público: Naukas Bilbao da mucha pereza.

Puede sonar sorprendente, pero tened en cuenta que el evento no ha parado de crecer a lo largo de los años, así como la comunidad Naukas y la calidad de las ponencias. Te encuentras a mitad del verano, hace calor, tienes tus propios marrones en el trabajo y necesitas descansar, pero hay que preparar una charla y hay que ensayar, porque pronto llega septiembre y hay que viajar a Bilbao. Por si fuera poco, muchos habituales se han quedado fuera del programa porque no había tiempo para todos. En definitiva, la responsabilidad y la presión que siente el ponente de Naukas van en aumento curso tras curso.

Este año, además, teníamos la responsabilidad adicional, y el privilegio, de tener a nuestra disposición nada más y nada menos que la Orquesta Sinfónica de la UPV/EHU y 40 minutos de un programa muy apretado. El resultado es que no quieres ir a Bilbao. “El año que viene me escaqueo”, piensas, “o voy solo de oyente”. Pero luego llegas, todo va como la seda, la respuesta del público es excelente, compartes buenos momentos con mucha gente y vuelves a ver a buenos amigos. Al final, vuelves a casa en una nube y deseando volver al año siguiente. Esta, para mí al menos, es otra constante del universo Naukas.

Solo me queda darle las gracias a los padres de la criatura, Javier, Antonio y Miguel, así como a Juan Ignacio Pérez y a la gente de GUK por la gestión y organización; a EITB, de nuevo, por la cobertura del evento, y a Doru Artenie, director de la EHUorkestra, por su disposición y trabajo. Este fue el resultado:

Mi tesis en 3 minutos

Desde 2016, la Universidad Carlos III de Madrid organiza el certamen Thesis Talk.

En Thesis Talk nuestros estudiantes de doctorado están invitados a presentar el qué, cómo y porqué de su proyecto de investigación a una audiencia no especializada en sólo 3 minutos, con una transparencia fija como único elemento de apoyo. […] Las presentaciones son grabadas y evaluadas por un jurado de expertos.

Thesis Talk se inspira en el concepto Three Minute Thesis (3MT), creado por la Universidad de Queensland (Australia) en 2008 y adoptado por más de doscientas universidades en todo el mundo.

Y aquí está mi participación, por la que recibí el tercer premio (y, no menos importante, me pagó el título).

El segundo premio fue para Juan Margalef por Las fronteras de la física, y el primer premio para Carolina Ortega por Matrimonios forzados en comunidades indígenas mexicanas, ¿tradición cultural o violencia de género?

Historia de una tesis en números

Ya está. Ya puedo decir que escogí mi propia aventura y que finalmente me pasé la academia, esa que consiste en hacer méritos con un horizonte temporal limitadísimo mientras otros hacen negocio con tu trabajo; un negocio que además va a otro ritmo, mucho más pausado, pero con una inercia arrolladora.

Al final, toda tesis doctoral se reduce a números: cuánto has publicado, dónde has publicado (es decir, cómo de buenos son los números de esas publicaciones), y cuándo has defendido la tesis. «Tú acuérdate de esta fecha, 9 de julio de 2018, que es lo que te van a preguntar». Algunos tienen más suerte y otros, menos; algunos lo llevan mejor y otros, peor. Cada tesis es una historia, y esta es la mía:

Aquí se aprecian perfectamente esas dos velocidades a las que hacía mención: la de la ciencia y la de la industria. Sirva de epílogo y de aviso a navegantes.