Un fenómeno clásico para entender el mundo cuántico

Me ha encantado este vídeo de Veritasum en el que describe un curioso fenómeno: cuando, sobre una superficie de aceite de silicona, se generan pequeñas gotas, estas permanecen vibrando algún tiempo dando lugar a una serie de ondas con las que interaccionan.

Hasta aquí, el tema mola. Gotas rebotando sobre una piscina en la que, intuitivamente, deberían hundirse. Pero es que, a partir de aquí, mola muchísimo más, porque este sistema onda partí gotícula puede ponerse en movimiento (walking droplets) y atravesar barreras, dobles rendijas, confinarse en un espacio… cualquier tipo de condiciones. Preferiblemente, condiciones que recuerden poderosamente a algún experimento cuántico. Cuando así sucede, la gota andante, perfectamente clásica, visible y palpable, resulta reproducir las mismas aparentes paradojas que se dan en los sistemas cuánticos.

Es la caña. Y ni siquiera necesariamente porque nos “revele” nada sobre el mundo cuántico. La primera norma del club de la cuántica es que no puedes hablar de nada que no te hayas medido experimentalmente, y ningún experimento te pintará jamás un fotón vibrando con semejante realismo. Pero, incluso si no fuese “cierto”, el modelo de la gota nos ofrece un símil, una imagen que anclar en nuestra cabeza para intentar entender un mundo mucho más pequeño y menos intuitivo. Mola mucho mucho.

Mi tesis en 3 minutos

Desde 2016, la Universidad Carlos III de Madrid organiza el certamen Thesis Talk.

En Thesis Talk nuestros estudiantes de doctorado están invitados a presentar el qué, cómo y porqué de su proyecto de investigación a una audiencia no especializada en sólo 3 minutos, con una transparencia fija como único elemento de apoyo. […] Las presentaciones son grabadas y evaluadas por un jurado de expertos.

Thesis Talk se inspira en el concepto Three Minute Thesis (3MT), creado por la Universidad de Queensland (Australia) en 2008 y adoptado por más de doscientas universidades en todo el mundo.

Y aquí está mi participación, por la que recibí el tercer premio (y, no menos importante, me pagó el título).

El segundo premio fue para Juan Margalef por Las fronteras de la física, y el primer premio para Carolina Ortega por Matrimonios forzados en comunidades indígenas mexicanas, ¿tradición cultural o violencia de género?

Historia de una tesis en números

Ya está. Ya puedo decir que escogí mi propia aventura y que finalmente me pasé la academia, esa que consiste en hacer méritos con un horizonte temporal limitadísimo mientras otros hacen negocio con tu trabajo; un negocio que además va a otro ritmo, mucho más pausado, pero con una inercia arrolladora.

Al final, toda tesis doctoral se reduce a números: cuánto has publicado, dónde has publicado (es decir, cómo de buenos son los números de esas publicaciones), y cuándo has defendido la tesis. «Tú acuérdate de esta fecha, 9 de julio de 2018, que es lo que te van a preguntar». Algunos tienen más suerte y otros, menos; algunos lo llevan mejor y otros, peor. Cada tesis es una historia, y esta es la mía:

Aquí se aprecian perfectamente esas dos velocidades a las que hacía mención: la de la ciencia y la de la industria. Sirva de epílogo y de aviso a navegantes.

#Naukas17: El sonido del viento

Ya estamos de vuelta de #Naukas17, la séptima edición —que se dice pronto— de Naukas Bilbao. Un nuevo año, un nuevo reto repleto de nuevas incorporaciones, ausencias notables y 2000 localidades por llenar con la receta de siempre: ciencia, escepticismo y humor. Este fue el resultado:

Imagen de Xurxo Mariño.

Además, Almudena, que ha divulgado ciencia no solo en este blog, en Naukas y dando charlas en muchos otros eventos, sino también desde la Expedición Malaspina, el Ártico y Radio Clásica, recibió el Premio Tesla 2017 a la divulgación, junto con Jose Cervera y Daniel Torregrosa.

Imagen de Xurxo Mariño.

Finalmente, esta fue nuestra contribución: El sonido del viento:

Periodismo de datos sin datos

(Esta anotación se publica simultáneamente en Naukas)

Me encuentro en Twitter con el siguiente gráfico despropósito de CBS News:

donde se hace referencia al porcentaje de estadounidenses que dice haber probado la marihuana. Evidentemente, los porcentajes no suman 100 % porque se refieren a una misma población en tres instantes temporales diferentes. Evidentemente, digo, si uno lee todo el texto y se para a digerir lo que está viendo, por lo que mostrar una gráfica pierde toda su razón de ser.

Gráficas horribles como esta constituyen, desafortunadamente, la tónica generalizada en los medios de comunicación, con mención especial para la televisión. Pero esta en concreto me ha llamado especialmente la atención porque, paradójicamente, la torpeza en la representación esconde un despropósito mucho mayor que tiene que ver con los datos (o su ausencia, más bien).

Desconozco si CBSN quería decirnos simplemente que mucha gente apoya la legalización de la marihuana, como reza el titular. Si es así, no entiendo qué tiene que ver el porcentaje de gente que la ha probado y, en todo caso, el dato de hoy en día sería más que suficiente. Por el contrario, la elección de la pregunta y los datos históricos sugieren más bien que el número de fumetas se ha disparado peligrosamente (crecimiento de 9 puntos en 19 años y ¡8 puntos en el último año!). Pero independientemente de su intención, la representación de una serie temporal debe hacerse de la siguiente manera:

Además, cuando hablamos de porcentajes, lo ideal es comprimir el eje hasta mostrar la referencia del 0 %:

Desatinos aparte, se agradece que CBSN especifique el margen de error, que es del +/- 4 % (con un nivel de confianza del 95 %, asumo, por lo que podemos inferir que el número de encuestados se sitúa entre 500 y 1000 personas). Una última mejora, por tanto, pasaría por añadir dicho margen de error:

Ahora tenemos una buena gráfica, pero el problema de fondo persiste: estamos haciendo periodismo de datos sin datos. ¿Qué hay entre 1997 y 2016? No lo sabemos (y no sabemos si lo saben), y por tanto no hay manera de interpretar el aparente crecimiento del último año. Podemos hacer, no obstante, el ejercicio de inventarnos unos cuantos datos, aunque sea de manera chabacana, y ver cómo podría cambiar el cuento:

Simplemente he cogido la media de los datos de 1997 y hoy y he generado valores según una normal de desviación adecuada al margen de error. Como resultado, el efecto de crecimiento acelerado desaparece. En definitiva, parece claro que ha habido un incremento desde el año 1997, pero poco o nada podemos decir del incremento del último año.