La banca pierde

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Creo que el vídeo ni siquiera requiere explicación. Engaños como este, se presentan de madrugada (con nocturnidad y alevosía) como juegos de habilidad, pero esconden siempre alguna trampa que deja su resultado al arbitrio del puro azar. Por suerte, a veces, lo increíblemente improbable, también toca. La banca pierde y se le queda una cara… que es todo un poema. La Sexta ha declarado, eso sí, que pagará el premio.

(Visto en TenCiudado.es, una web dedicada a la denuncia de este tipo de timos televisivos: concursos 905, SMS, pseudosorteos, etcétera)

11 comentarios sobre “La banca pierde

  1. A ver, ese tio tenía que estar más compinchado…

    La probabilidad de decir 4 letras del alfabeto y acertar las 4 (suponiendo un alfabeto de 27) es menos del 0,006%. Supongo que sospecharían que había amañado algo con alguno del programa y por eso cortarían la llamada.

    De todas formas, si encima de decir 4 letras al azar del abecedario, las tienes que decir en el orden que ellos han elegido, ya como si te tiras desde un puente, porque vamos… (concretamente la probabilidad es del 0,0000024%)

  2. Alguien comentaba en youtube algo que tiene bastante sentido, y es que podría ser un montaje del propio calltv para que la gente crea que hay un premio real.

    O sea, creando un falso timo (concursante acierta y el programa intenta no pagarle) para encubrir el timo real (no hay premios ni concursantes reales en antena).

  3. @Kelzo: Sí, claro, pero por las mismas, cualquier ganador de la lotería debería estar bajo sospecha. Este tipo ha ganado pero hay montones que no lo hacen. Lo increíblemente improbable, muy pocas veces, también sucede.

    @dorwinrin: Mh… pero, de hecho, cogen mil llamadas que salen en antena con gente insomne diciendo resultados erróneos. Por otra parte, supongo que si nunca pasasen a la gente a hablar en antena, jamás volverían a llamar y tienen un público ya de por sí limitado. Por lo que yo he observado en estos programas hay un premio inicial, bajito, que alguien gana en un juego fácil. Los premios grandes, a continuación, son los imposibles de ganar: todos tienen algún truco. La trampa está ahí, no en que los concursantes sean ficticios. Por otra parte, las bases aseguran que son concursos ante notario…

  4. @Almudena: Hombre, no me parece un buen ejemplo el de la lotería, porque en ese caso hay 100.000 números y por lo general se venden todos o casi todos, así que a alguno le tiene que tocar.

    Mientras que aquí, tendrían que acertar el 1º juego unas 8.000 personas para que fuese probable que a alguien le tocase el 2º.

  5. Por cierto, me gustaría saber qué notario está trabajando a esas horas de la madrugada, porque un notario cobrando un plus por nocturnidad tiene que ser algo digno de ver, jajajaja.

  6. Mh… no había pensado que para participar tienes que acertar el primer nombre. Aún así, alguna vez puede pasar. Todas las combinaciones de letras son igual de improbables, ¿por qué no iba a decir esa? Vaya, si pasase dos veces seguidas o el mismo tipo acertase en varias ocasiones, lo tendría claro: está compinchado. Pero siendo una única ocasión, no creo que haya argumentos suficientes para cortar la llamada.

  7. No es el primer vídeo que me encuentro por la red denunciando alguno de estos tele-timos. En uno el presentador hace como que no había entendido y “repite” un número que no es el que había dicho el concursante, por cierto de manera bien clarita.

    Y hablando de ganadores sospechosos… ¿Recordáis aquel ganador de 50×15? Aquello sí que tenía pinta de complot: justo cuando el programa comenzaba a bajar drásticamente su audiencia, se corre la noticia de que alguien ha contestado las quince preguntas en el programa que emiten tal día y, por supuesto, aquella tarde todo quisqui estuvo pendiente del concurso. ENcima, el tío tuvo la desfachatez o chulería (como prefiráis) de utilizar el comodín de la llamada para llamar a su mujer en la última pregunta, no para que le resolviera una duda, sino para contarle en primicia que había superado las catorce primeras preguntas, y que la última se la sabía.
    Y hay que reconocer que funcionó… El programa volvió a tener tirón durante una temporada más.

    Otro caso que me suena (no recuerdo en qué país, pero no fue en el nuestro), es el de un concurso en el que (por ejemplo), ante la pregunta ¿a qué signo del zodiaco corresponde el cinco de enero?, el concursante respondió Madrid. Al principio las caras en el plató eran de estupefacción, porque aquello no tenía ningún sentido. Pero enseguida la presentadora descubrió el pastel y se puso a denunciarlo a gritos ante las cámaras. Y es que la siguiente pregunta del concurso, que supuestamente nadie sabía aparte de los productores y ella misma, era… ¿A que no adivináis cuál era? ¡Bingo! La pregunta era:
    ¿Cuál es la capital de España?

  8. @Almudena, de verdad me cuesta creer que el 99% de los que llaman a estos programas seaan tan palurdos como para dar las respuestas que dan. Yo sigo convencido de que al menos la mayoría son falsos concursantes.

    Es la versión televisiva de los trileros, que siempre tienen un “tonto” que falla las más fáciles para que el “listo” (víctima) se anime a participar.

  9. Cuando leáis “ante notario” pensad que el notario da fe de lo que ve, no de lo que no ve _ni de que lo que ve sea verdad_. O sea que el notario puede testificar que “una persona llama y dice tal cosa”, lo cual efectivamente sucede, y aunque esté amañado, da igual, el notario no tiene forma de saberlo, no es un investigador, sólo firma haber visto lo que ha visto.

    Just FYI

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