—¡Qué demo…!
—¡Bienvenido! ¡Pasarás tus días escuchando argumentos pobremente razonados sobre mi existencia!
(Viñeta de Zach Weiner, un humorista gráfico que me encanta. Su blog, Saturday Morning Breakfast Cereal, se actualiza diariamente).
—¡Qué demo…!
—¡Bienvenido! ¡Pasarás tus días escuchando argumentos pobremente razonados sobre mi existencia!
(Viñeta de Zach Weiner, un humorista gráfico que me encanta. Su blog, Saturday Morning Breakfast Cereal, se actualiza diariamente).
Al fin los obispos se pronuncian sobre el autobús ateo. Como de costumbre, no nos han defraudado: según ha señalado hoy un comunicado de la Conferencia Episcopal Española, «insinuar que Dios probablemente sea una invención de los creyentes […], es objetivamente una blasfemia y una ofensa a los que creen«. Por ello, instan a las autoridades competentes a «tutelar el ejercicio pleno del derecho de la libertad religiosa». Pese a todo, el tono del comunicado es bastante moderado, se cuida mucho de repetir que «los católicos respetarán el derecho de todos a expresarse» (qué remedio). Se nota que han tenido tiempo para pensárselo bien.
El estudio de las galletas induce a pensar que la mala sangre que sentimos cuando alguien sale beneficiado en demasía de una situación que consideramos injusta, aunque no nos afecte directamente, puede estar bien arraigada en nuestra herencia evolutiva.
El párrafo anterior está extraído del artículo El valor biológico de la justicia, del blog de Pere Estupinyà, en el que habla de un curioso experimento con primates. Este consiste en dos monos situados en emplazamientos separados, pero con contacto visual entre ellos. Disponen ambos de un dispositivo dispensador de galletas que es accionado con una palanca, mas sólo uno de los monos dispone de ella.
Cuando el investigador pone una galleta en cada dispositivo, el mono acciona la palanca y ambos reciben su recompensa. Ahora bien, si el investigador coloca una galleta en el dispensador del mono con la palanca y tres galletas en el del otro primate, el primero se enfada y no acciona la palanca.
Pere concluye que este comportamiento tiene un sentido evolutivo: «para el buen funcionamiento de un grupo es muy importante penalizar las injusticias y asegurarse de que nadie se beneficia en exceso del trabajo de los demás».
Desconfiad de esos cosmopolitas que van a buscar lejos, en sus libros, los deberes que desdeñan cumplir en derredor suyo. Tal filósofo ama a los tártaros para ser dispensado de amar a sus vecinos.
(Jean-Jacques Rousseau, filósofo, escritor y músico francés, en Emilio)
El presidente estadounidense, Barack Obama, ha prometido este jueves la búsqueda «activa y enérgica» de una paz duradera entre israelíes y palestinos, cuando aún resuenan los ecos de la guerra que ha enfrentado durante un mes al Ejército israelí y a Hamás y que ha dejado más de 1.300 palestinos muertos en Gaza. [EL PAÍS]
La últimas cosas que prometieron buscar de manera «activa y enérgica» fueron las armas de destrucción masiva, y acabamos con un país en ruinas y sin saber muy bien para qué. A ver si esta vez emplean un poquito menos de energía…